Un año más, se abre la convocatoria de los Premios Bitácoras para galardonar a los mejores blogs en habla hispana de la temporada. Y un año más, los románticos del blogismo nos llevamos las manos a la cabeza y recordamos, con nostalgia, aquellos buenos viejos tiempos en que bloguear era un acto desinteresado y la cultura digital una forma de subcultura. Que nadie se confunda. A mí también me gustaría ser una de las ganadoras de la estatuilla acreditativa y del ordenador ultraportátil con los que se premia a los mejores blogs y, especialmente, contar con el reconocimiento público que supone siempre un premio, sea el que sea y venga de dónde venga.
No pongo en duda el valor de los blogs a concurso, ni el mérito de los premiados, ni el esfuerzo de los hermanos y hermanas blogers que, post a post, van construyendo ese territorio blogosférico que tanta satisfacción nos da. Lo que sí pongo en duda es que el objetivo de un certamen como éste sea promocionar la blogosfera. Por favor, seamos serios. Los Premios Bitácoras son un evento de marketing para las empresas e instituciones que los patrocinan (porque ¿hay mejor manera de salir en los medios que premiar a los propios medios?). Un evento que, además y seguramente por muy poco dinero, les permite asociar sus imágenes de marca a una herramienta de comunicación que, aún hoy, sigue estando rodeada del glamour de lo cool (o, como diría mi peluquero, lo “tendencioso”).
Entre los espónsors de los Premios Bitácoras hay de todo. Hay iniciativas abiertamente comprometidas con la blogosfera como las comunidades de creación de bitácoras OboLogs o Nireblogs (ésta última es uno de esos proyectos emocionantes que se mantienen gracias a un equipo de programadores enamorados de lo que hacen y que, además, bloguean). Hay aplicaciones punteras, algunas ya muy consolidadas como 11870.com, y otras más recientes pero que han abierto brecha como la super killer-app Spotify. Hay, cómo no, proyectos sociales del sector financiero como la plataforma CAMON de la Obra Social de Caja Mediterráneo o la red de préstamos interpersonales Comunitae. Hay empresas especializadas en una de las áreas de negocio más prometedoras de la web actual, como es la publicidad en redes sociales (también conocido como “social media advertising”): ahí están Adoor, BuzzParadise® y el departamento de publicidad de eBay. Y hay incluso empresas de electrónica de consumo como Toshiba y hasta algún electrón libre como la revista de satíra El Jueves (que lo mismo le da que le da lo mismo y nunca está de más salir en los medios).
El pistoletazo de salida de los Premios Bitácoras 2009 tuvo lugar el pasado 7 de septiembre en el Auditorio de la madrileña Casa Encendida con una gala a todo trapo: mucha prensa, mucha pantalla grande y mucha pequeña, mucho Twitter y muchos nombres imprescindibles de la internet comercial. Desde ese día y hasta el 30 de octubre será el turno de los usuarios que deberán votar a sus blogs favoritos dentro de alguna de las 23 categorías, cada una de las cuáles está apadrinada por una de las empresas patrocinadoras. Tras esa primera fase de votación, la organización Bitácoras.com selecciona a tres finalistas dentro de cada categoría. Los ganadores definitivos serán designados por un Jurado y se presentarán en el marco de otro sarao del mismo pelaje, el Evento Blog España (EBE), el próximo 14 de noviembre en un hotel de reconocido prestigio de Sevilla.
http://bitacoras.com/premios09